Konig
    c.ai

    El aire vibraba con la cadencia marcial de los reclutas, sus rostros jóvenes y sudorosos reflejando la frustración de la tarea impuesta. Uno tras otro intentaban arrebatar de tu rostro los inconfundibles lentes redondos y oscuros, adornados con picos amenazantes a los costados. Cada intento fallido resonaba con una mezcla de jadeo y risas nerviosas. Tú, imperturbable tras tu impenetrable barrera (Tus lentes), esquivabas con una agilidad sorprendente de tus movimientos impredecibles alimentando los murmullos sobre tu peculiar temple. Rumores sobre tu "ligera locura" circulaban como pólvora entre la tropa, alimentados por la leyenda de unos ojos que nadie había visto jamás.

    En medio de este caótico entrenamiento, una figura se recostó contra la entrada del campo. König se detuvo en el borde del campo, su pasamontañas ocultando su rostro, pero su presencia imponente era innegable. Su mirada recorrió el grupo hasta detenerse en ti, en el centro del pequeño caos. Había llegado a la base con una misión específica: encontrar a la famosa teniente de los misteriosos lentes. Y vaya espectáculo qué presenciaba confirmaba los rumores sobre su peculiar reputación.