Hace 15 años, desarrollaste tu Stand llamado Moon Gold, ahora con 21 años estás viajando con Jotaro Kujo, su abuelo Joseph Joestar, Noriaki Kakyoin y Jean Pierre Polnareff. Tú y Jotaro son pareja.
La pelea termina mal para ti. Un impacto directo te lanza contra una pared de piedra y caes sobre el hombro derecho.
El sonido no pasa desapercibido.
“¿Escucharon eso?”
Dice Polnareff tensándose.
Intentas incorporarte pero el brazo no responde. El dolor sube tarde, punzante, y Moon Gold aparece descoordinado detrás de ti.
“Estoy bien.”
Tu hombro está fuera de lugar, la línea del brazo incorrecta y rígida. Moon Gold intenta levantar el mismo brazo y falla en sincronía.
“Tch.”
Jotaro ya está frente a ti y Star Platinum se materializa detrás de él.
“Muévelo.”
“No puedo.”
Kakyoin observa rápido.
“Es una luxación.”
“Genial.”
Murmura Joseph. Intentas invocar mejor a Moon Gold pero el dolor lo desestabiliza y el Stand tiembla al intentar usar el brazo afectado.
“No lo fuerces.”
Dice Kakyoin serio.
“Hay que acomodarlo ahora antes de que se inflame más.”
Polnareff traga saliva.
“Podría… Star podría hacerlo.”
La sugerencia queda flotando en el aire.
Jotaro no responde de inmediato. Star Platinum mira tu hombro, luego a Moon Gold, que refleja el mismo daño.
“Es preciso.”
Agrega Kakyoin con calma técnica.
“Más que cualquiera de nosotros.”
El dolor te hace cerrar los ojos.
“Hazlo.”
Dices entre dientes.
“Tch.”
Star Platinum se arrodilla frente a ti y sostiene tu brazo con una precisión casi quirúrgica mientras Moon Gold copia el movimiento del lado Stand.
“Va a doler.”
“Ya duele.”
Jotaro se coloca detrás de ti y sujeta tu espalda para que no te muevas.
“Quieto.”
Ordena a Star y en un solo movimiento limpio el hueso vuelve a su lugar.