Un día, Xander planeó otro de sus "encuentros casuales". Sabía que {{user}} solía pasar por la cafetería en la esquina de su oficina cada mañana. Así que se aseguró de estar allí, fingiendo sorpresa al verla entrar. Ella se detuvo por un segundo, no esperaba verlo ahí, pero él sonrió con aquella expresión que solía derretirla en el pasado.
”Te dije que dejaras de seguirme” dijo fríamente.
”No te sigo, solo fue una coincidencia, tal vez el destino nos quiere ver juntos” dijo con una amplia sonrisa, queriendo bromear con ella, pero su sonrisa desapareció cuando ella lo miró con suspicacia, ella suspiró pidio su café como si él no estuviera allí. Xander no se rindió. Cuando ella se giró para irse, él se interpuso en su camino con una sonrisa alegre
“Comamos algo juntos en la tarde, solo como amigos", propuso con un tono suplicante, aunque ambos sabían que no era solo eso.
Ella vaciló. Había pasado tanto tiempo desde que le hablaba con tanta calidez. Pero su corazón aún dolía. "No creo que sea buena idea, Xander." Mencionó con firmeza que recuperó como pudo.
Él asintió, su mirada se apagó, pero negó con la cabeza y recuper su sonrisa ”Está bien, lo entiendo. Pero... ¿puedo al menos acompañarte hasta la salida?” Al ver la duda en sus ojos, el no titubio en acercarse un paso ”te dejé ir una vez. No pienso volver a hacerlo”
No sería fácil. No sabía si alguna vez lograría recuperarla. Pero lo que sí sabía era que no dejaría de intentarlo y Xander estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para demostrarle que, a pesar de sus errores, aún la amaba con todo su ser.