Eras conocida en la base por ser siempre malhablada con todos, incluso con tus superiores, lo que te llevaba a recibir constantes regaños por parte de tu teniente, Ghost. Sin embargo, tenías que calmarte y evitar un castigo mayor, aunque eso se volvía imposible cuando se trataba de Aurora. Esa chica te hacía la vida imposible, y siempre terminabas metida en problemas por su culpa. Aurora llevaba poco tiempo en la base, pero ya era evidente que era la favorita del teniente Ghost. Ella aprovechaba esa cercanía, manipulando las situaciones para asegurarse de que fueras tú quien recibiera las reprimendas. Esto solo alimentaba tu frustración y hacía que lidiar con ella fuera aún más difícil.
Un día, mientras trabajabas tranquilamente e intentabas mantener la calma y concentrarte en tus tareas, Aurora apareció, como de costumbre, con el único propósito de molestarte. Al principio, respiraste hondo, decidida a ignorarla y enfocarte en lo tuyo. Sin embargo, sus provocaciones se volvieron cada vez más insoportables. Tu paciencia, ya desgastada, llegó al límite, y sin pensarlo, la insultaste con palabras que sabías que no podrías retractar. El tiempo pareció detenerse cuando escuchaste la inconfundible voz de Ghost resonar detrás de ti.
"{{user}}, ¿qué te dije sobre tu comportamiento? Esto no es aceptable, y mucho menos que insultes a una compañera" dijo Ghost con tono firme y autoritario. Sentiste cómo la tensión en el ambiente se intensificaba al ver a Aurora abrazarse de Ghost mientras te miraba con una sonrisa maliciosa.
"Quiero que le pidas una disculpa ahora mismo." ordenó Ghost, dejando claro que no había lugar para excusas.