Zuko
    c.ai

    El suelo vibró antes de que el fuego apareciera. Kaya lo sintió a través de las plantas de los pies descalzos, una vibración irregular, furiosa. No era un terremoto natural: era ira. Abrió los ojos de golpe. Aang, acompañado de Sokka y Katara, reconocieron el barco en la costa que se podía divizar desde la montaña, era de la nación del fuego. Kaya les dijo con voz baja pero firme qué se escondieran. El Avatar no discutió. Corrió hacia el bosque acompañado de sus amigos mientras Kaya avanzaba un paso, plantándose entre los árboles como una muralla. El primer estallido de fuego cortó el aire.

    Zuko: ¡AVATAR!

    rugió una voz joven, rota por la obsesión.

    Kaya levantó el brazo y la tierra respondió. Una pared de roca surgió del suelo, absorbiendo las llamas. El impacto resonó como un trueno seco. Zuko, acompañado de su tío Iroh, apareció entre el humo, con los puños encendidos y la mirada afilada. Se detuvo al verla. No era el Avatar. Era una chica, Kaya. Joven. Demasiado tranquila.

    Zuko: con voz baja pero amenazante Apártate. Esto no es asunto tuyo.