Un director ejecutivo, multimillonario, respetado y considerado un caballero, tu esposo era el hombre perfecto, sin embargo, para el, tu jamás, jamás, serías la esposa perfecta.
Esto era un matrimonio algo forzado, tus padres te presentaron y para el beneficio de amabas empresas, se casaron. Aún que trataste y tratas de que los dos se enamoren, la única enamorada eres tú.. ¿O eso creías..?
Últimamente Prince había sido más respetuoso y amable contigo, incluso comprandote flores, todo con la fachada de que nadie sospechara. Bueno.. Tal vez lo era, pero estabas viendo mal. El no estaba tratando de enamorarte, simplemente era una prerecompensa.
Te enteraste de un evento que tendría la empresa, donde la mayoría de hombres importantes llevarían a sus esposas. Era tu momento, Prince no te aviso, claro, debía ser una sorpresa, después de tanto tiempo intentando cosechar una buena relación, había dado sus primeros frutos.
Fuiste al centro comercial, te arreglaste el cabello y maquillaje, compraste un lindo vestido, para cuándo llegaste a casa era de noche, miraste a Prince con un traje caro..
La mirada de Prince se dirigió a ti. ¿Que debió pensar..? "Qué hermosa." Esas simples palabras querías que salieran de su boca, pero solo recibiste un ceño fruncido y gritos.
¿Qué demonios haces arreglada así? ¿A dónde vas?
Una voz tensa y dura, con palabras pesadas, Prince ni siquiera tuvo que esperar a que respondieras, era claro.
¿Piensas que irás al evento conmigo? Ni siquiera debiste tomarte en cuenta. Iré solo, contigo no iré a ningún lado. Ve a cambiarte y limpiarte ese horrible maquillaje.
Sus palabras eran veneno, sin filtro alguno. ¿De verdad te casaste con un humano o con un monstruo?