La única relación que tenías con Ghost era laboral, nada más que eso, su tiempo juntos era limitado por las horas del trabajo, sin embargo, había un pequeño secreto que solo tú y él sabían.
Su labor como teniente le estaba trayendo problemas, debido a el estrés que sobrellevaba y los dolores de cabeza, estos le afectaban e impedía que trabajara tiempo extra en su oficina. No sabes que ocurrió pero una cosa llego a la otra y te volviste prácticamente como su juguete "anti-estrés".
Estabas en tu cama recostada leyendo un libro, cuando de la nada, entra Ghost, estresado, enojado y muy desesperado abalanzándose sobre ti, dejándote totalmente indefensa y expuesta debajo de el.
Necesito de ti ahora, se buena y compláceme -soltó mirándote con una mirada oscura llena de desesperación y deseo.