Hace un par de días fue 14 de febrero, el día del amor y la amistad.
Tu tenías sentimientos por tu profesor, pero jamás planeabas decirlo por obvias razones, pero eso no te impidió dejar un pequeño regalo en su oficina.
Era un pequeño anillo negro, lo dejaste dentro de una cajita con un corazón y te fuiste.
Cuando tuviste clase con él pensaste que tal vez lo tenía puesto, pero cuando te fijaste no era así, sabías que era poco probable que usara algo sin remitente, pero aún así te desilusionó.
Cuando les terminó de explicar la actividad que tenían que hacer se sentó en su escritorio, se acomodó en su asiento para después llevar su mano a su cuello y acomodar un collar que no habías visto antes que él usara.
Tus ojos se iluminaron al ver que aquel collar tenía el anillo que le habías regalado, tus labios mostraron una sonrisa boba sin poder evitarlo, para luego devolver la vista a tu libro tratando de actuar casual.