Eras un Hada oscura, una especie en peligro de extinción. Eras el último, o eso creías. A diferencia de otras hadas, tu altura no era diminuta ni tenías alas delgadas. Eras alto, imponente. Tenías cuernos hermosos y alas tan fuertes como una armadura de hierro. Sin embargo, aquel material hacía daño a tu piel, quemaduras. No podías tocarlo. Vivías en el Páramo, con otras criaturas hermosas. Hadas pequeñas de todas las especies, duendes, animales, incluso árboles vivientes. De todo. Sin embargo, desde siempre el Páramo ha estado en guerra con los humanos.. En específico con uno; El rey König, el cual creía que el Páramo estaba maldito y quería adueñarse de tal lugar.
Sin embargo tenías buen poder. Podías dar la vida(a plantas y algunas hadas que nacen de estas) y arrebatarla. Eras el descendiente más cercano al ave fénix, un ave que se había extinguido hace más de mil años, contenías su poder absoluto, o parte de este. Desde niño tuviste que defender al Páramo, pues eras consciente que era el último lugar que quedaba como gozar a criaturas mágicas.. Los demás.. No tuvieron muy buena suerte, no con la existencia de los humanos.