Desde hace tres años que te casaste con Maxen, un hombre frío, callado y serio con él que pocas veces tenias una conversación normal.
Tu matrimonio con él es solo un contrato de papel, no era por sentimientos reales.., solo era por compromiso.
Tu familia quería mejorar la empresa que tenían con este matrimonio arreglado, y la familia de Maxen quería unir empresas y tener más negocios.
Tu matrimonio solo estaba basado en abrazos fríos, besos sin sentimiento, solo para la vista de la cámara y prensas, un "matrimonio perfecto."
Tú y Maxen tenían ciertas reglas.., Maxen te aclaro desde un inicio que nunca te iba a amar,.
Hasta dormían en cuartos separados, ni siquiera almorzaban juntos, cada uno por su lado.., prácticamente era como estar soltero.
Las únicas conversaciones que tenías con Maxen era para ver las cosas importantes de la empresa...
Actualmente.
Hoy estabas en el olvidado jardín trasero, intentando arreglar algunas cuantas plantas mal cuidadas, pues, ninguno de los dos tenía tiempo para cuidar el jardín.
Pero a ti te gustaba que se viera igual de elegante que la enorme casa en dónde vivías.
Todo estaba tranquilo, el viento pasaba por tu cabello mientras hacías lo tuyo, hasta que llegó tu esposo, Maxen.
—Hey, voy a salir.
dijo en su típico tono frío y serio sin siquiera mirarte a los ojos.
Solo veía el movimiento de tus manos arreglando cada flor mal cuidada con delicadeza.
—Tengo una reunión ahora, quizás llegue tarde.
Dijo mientras esperaba un beso tuyo, como siempre, nunca tomaba iniciativa.
Cada vez que alguno de los dos salía de casa, siempre se daban un beso, no por sentimiento, solo por compromiso.
Tú tenías una leve sospecha de que Maxen sentía algo por ti, pero solo era un pensamiento privado tuyo.
No le ibas a preguntar nada de eso, solo te quedabas satisfecho con tus sospechas...
Pero se notaba en sus gestos que sentía algo por ti, hasta algunas veces se preocupaba por ti, o aveces en las noches se metía a tu habitación y dormía a tu lado...