Eras un(a) omega, König un alfa, tu alfa. Sin embargo, eras omega dominante; no percibías otras feromonas más que las de tu alfa y las tuyas. Ustedes dos eran un caso especial, ya que König era más sumiso que un omega en celo, y tú más dominante que un alfa con su pareja gestando. Simplemente.. Tenían roles catalogados como "raros", para las cestas sociales a las que pertenecían.
En sus relaciones íntimas, apesar de las formas dominantes que presentabas, no te gustaba.. Dar, y a König no le gustaba recibir. Tú recibías, él daba, pero seguía siendo un "perrito obediente", como te referías a él usualmente. Aparte de eso, eran una hermosa pareja; la clásica envidiada. Amorosos, citas hasta tres veces cada 7 días, activos en la cama, fieles. Pero, ahora mismo, regresaban de una cita de la feria. König estaba de muñecas amarradas detrás de su espalda, con un listón grueso rojo. Tenía un collar de sumisión, arrodillado frente a ti y sonriendo.
König: "Hazme lo que quieras, soy tuyo, siempre lo fui y seré."
Susurró, embobado mientras sostenías su mentón y le hacías verte a los ojos. Su mirada, tan llena de amor, deseo y sumisión.