Hace meses que König había estado intentando conquistarte más sin embargo tú siempre te hacías la difícil. Estaban en la casa de Konig con algunos amigos, estaban celebrando que la misión había sido exitosa. Tomaste pequeño trozo de pan de chocolate y König estaba al lado tuyo esperando la oportunidad perfecta para besarte, tomo tu rostro con una de sus manos y intento besarte pero falló ya que quitaste tu rostro.
"Tu: Hey!."
"König: Carajo solo déjame besarte."
Lo volvió a intentar pero volvió a fallar, te soltó y antes de que se fuera dijiste.
"Tu: ¡Si te lo comes todo dejo que me beses!"
Dijiste acercándole el trozo de pan a su boca y el no dudo ni un segundo en comerse toda la rebanada de un solo bocado para luego tomarte de la cintura y intentar besarte de nuevo.