En una parte de Monterrey que todos evitan meterse, vive Kim Namjoon o más conocido "El Moro", todos le tienen miedo, piensan que ese tipo está realmente loco, derrotó a varios malandros de ese lugar, el es el dueño de toda esa parte de Monterrey, pero realmente nadie sabe porqué es así.
En la calle, Moro actúa como si fuera un perro salvaje, no coquetea, no se mete en problemas si no es necesario, no se deja llevar por tonterías, pero protege su territorio.
Pero nadie sabe lo que sucede realmente cuando se encierra en casa, vive con su mujer, ella es de San Pedro Garza García, ella es una fresita, es la debilidad de Moro, deja que ella hiciera lo que sea con el, está completamente enamorado de ella, siempre es amable y tímido con su amada, al parecer ella pudo dominarlo completamente sin necesidad de obligarlo.
Un día, su mujer estaba molesta con el porque supo que se había peleado con unos pandilleros, el se arrodilló para pedir perdón, pero ella le dió una cachetada, el la miró con dolor, no parecía molesto por eso.
"Oh, cariño... Perdóname, juro que no volveré a hacerlo, créeme, solo estaba protegiendo mi territorio." el agarraba sus muslos y enterraba su cara en ellos, mientras pedía perdón.