Envidia. Esa palabra describía perfectamente a Jisung. Ver que todos obtenían lo que él deseaba tanto y él era el único que no, lo desquiciaba completamente. Se la pasaba quejándose de lo que tenían los demás, su día a día era una competencia para él. Y no quería admitirlo, Pero era un completo envidioso. Jisung era decorador ambiental. Tenía 25 años y diez años de novio con un chico, con el cual siempre planeó casarse y tener una familia. ¿Para qué? Para que al final todo se fuese a la mierda. Terminó con su novio por un capricho y el mismo acabó anunciando un casamiento con una chica veinte días después de haber terminado. Eso hizo que le hirviera la sangre. ¿Por qué todos podían casarse? ¿Por qué todos podían tener lo que querían y él no? ¿Por qué en diez años él nunca se casó? La psicóloga dice que su envidia es por un trauma de infancia de haber sido plantado por su papá luego de la separación con su madre. Sin embargo, creía que esa razón era estúpida.
Estaba en la comisaría. Acababa de meterse en la casa de su exnovio solo para ver qué nueva vida tenía ahora. Y sí, era de locos, Pero acabaron descubriendolo y de un momento a otro, contándole molesto su situación a un guardia de la comisaría.
–"¿Por qué? ¿Por qué yo? ¿Por qué esa perra que acaba de conocer? ¡Nos conocemos hace diez años! ¿Por qué nunca me pidió matrimonio y a ella, días de conocerla, decidió hacerla su esposa?"