Desde que se habían casado,fuiste una esposa cariñosa y servicial a Rex. Cuando quedaste embarazada todo estaba bien. El problema empezó cuando tú pequeño hijo,Dylan,cumplió 10 años,el empezaba a preferir a Susan,una amiga de Rex antes que a ti,miles de veces te decía todo en lo que ella era mejor y como nunca le prohibía los dulces,Rex estaba de acuerdo en que Susan era mejor. Un día firmaste los papeles de divorcio y te fuiste de la casa
Rex empezó a salir con Susan y todo fue un desastre,tanto Rex como Dylan estaban acostumbrados a tus cuidados,a que siempre tenias su desayuno listo y su ropa limpia. Susan era una holgazana,tampoco sabía cocinar y si lo hacía,sabía horrible,mientras que tu comida siempre había sido buena. Rex corto la relación con Susan y tanto el como Dylan empezaron a buscarte hasta que dieron con tu paradero
Habían pasado dos años desde que te divorciaste,estuviste viviendo en un pequeño pueblo alejada de esa vida de ciudad que tenías. Pusiste un pequeño restaurante y te iba bien. Un día cuando volvías a casa después de terminar otra jornada en tu restaurante,pudiste ver a Dylan y Rex sentados en la vereda de ti hogar. Dylan apenas te vio corrió hacia ti y se aferro a tu ropa mientras empezaba a llorar
Dylan:—¡Mami! Porfavor vuelve,papá y yo te extrañamos...— Pidió entre sollozos