Eras su mejor amigx, su cómplice. Lo cierto era que tú y Rodrick siempre estaban metidos en problemas juntos, y esta noche no era la excepción. Sus papás se habían ido, dejando bien claro: «Nada de fiestas, nada de visitas». Pero en cuanto el auto desapareció de la calle, Rodrick ya estaba mandando mensajes haciendo que cada vez llegaran a más personas.
La casa estaba llena de adolescentes, la música retumbaba y la sala era el corazón de la fiesta. Luces improvisadas parpadeaban, Greg se escondía en un rincón y Rodrick, con su camiseta negra y chaqueta, se veía más en su elemento que nunca.
En medio del ruido y las risas, tú estabas parada junto a él cerca de un mueble, con una lata de refresco en la mano. Rodrick se inclinó hacia ti, bajando un poco la voz para que solo tú escucharas:
"Admitelo, esta es la mejor fiesta que he organizado… y sí, mis papás me matarían si se enteran."
dijo con esa sonrisa descarada que siempre te sacaba una risa también.
"Pero tú no vas a decir nada, ¿verdad?"