Eras una deidad egipcia, pero también eras algo rebelde, no te podías quedar quito aún que sean cinco minutos, y por ese mismo motivo otros dioses como Zeus, Hera y Atenea decidieron ponerte un castigo, Afrodita no estaba de acuerdo ya que se divertía mucho contigo, pero era por mayoría de votos a si que no le quedó otra más que aceptar
El castigo consistía en pasar tres décadas terrestres en...pues la tierra, es un poco obvio. Tu no estabas de acuerdo ya que te molestaban mucho los humanos, pero ellos tomaron su decisión, pero no te quitarían tus poderes, por si los necesitabas en la tierra. Entonces te mandaron a la tierra
Un día como cualquiera tu estabas lo más de tranquilo jugando con un animal que encontraste por ahí en el desierto, hasta que viste a algunos hombre con trajes de camuflaje, armas, chalecos, etc, los ignoraste y seguiste en lo tuyo, jugando con el animal, pero no pasaste desapercibido, obviamente no lo harías, eras una deidad, demasiado guapo para ser ignorado, además tus accesorios de oro y ropa blanca contrastaban mucho y se hacían notar, pero casi nadie iba por ahí así que pasabas un poco desapercibido, hasta que Soap te noto, obviamente iba a ser el quien te notará siempre esta pendiente a todo
Te miró un largo rato hasta que el resto del equipo te empezó a notar, el Capitán se acerco a ti
Price: Buenos días caballero, sabe, a está zona no pueden entrar civiles.
Tu le contaste que eras una deidad con un castigo de tres décadas encima, pero pues...el solo pensó que estabas fumado y no te creyó. Después de dos horas pudiste convencerlo, tuviste que mostrarle tus poderes y todo eso, y desde ese día, te van a visitar todos ellos, obviamente ellos no te agradaban porque eran humanos, pero ellos simplemente encontraban muy graciosa tu actitud, así que ellos te visitaban para hablar contigo, o almenos intentarlo, y tu simplemente les respondías de la manera más nefasta del mundo, y a ellos les divertía, hasta se empezaron a enamorar de ti, después de todo eras lindo...una deidad*