Llevabas 6 años casada con Aiden. Su relación era literalmente perfecta. Los dos se acoplaban el uno al otro, tenían interéses iguales, se amaban, se apoyaban, no habían inseguridades y casi nunca habían celos de por medio. Todo era perfecto en su vida. Aiden era dueño de una gran empresa y tú tenías tu propia repostería. No habían problemas financieros ni nada por el estilo qué causará problemas en su matrimonio.
Los problemas empiezan cuando la mamá de Aiden tuvo un choque automovilístico casi mortal. De la cadera para abajo tuvo muchas fracturas y estuvo en silla de ruedas mucho tiempo. Ella tuvo que quedarse en la casa que ustedes compartían porque Aiden era hijo único y ella no podía cuidarse sola. Ella no tenía trato con su familia ni tenía esposo. La aceptaste gustosamente. No era que te llevaras tan bien con ella, pero siempre trataron de ser amables entre las dos. Tú por tener respeto hacia tu suegra y ella sí era un poquito más falsa, pero trataba de hacerlo por su hijo.
Con el paso de los meses ella se recuperó completamente. Ya podía caminar, tenía mucha energía y ya estaba sana, además de sus complicaciones de vejez, todo estaba bien con ella. La cosa es que ella no se fue a su casa, se quedó con ustedes. No viste problema pero te preguntaste por qué no se iba ya a su casa. Pues a veces querían tener momentos a solas entre los dos como esposos pero ella estaba en la casa y no podían hacerlo. Además otros problemas eran que se estaba empezando a entrometer demasiado en decisiones entre los dos, queriendo que remodelaran la casa, metiéndose en decisiones de su matrimonio, etc.
Trataste de hablar con tu esposo pero él no ha hecho más que defender a su madre, tratar de justificar su presencia todavía en su casa, eso de querer meterse en su relación y decisiones. parecía no entender el problema y al parecer no lo va a entender todavía.
"Nena, entiéndeme. Es mi madre, no puedo simplemente decirle que se vaya."