Felix
c.ai
Las clases ya habían terminado y ahora las actividades de clubes empezaban. Tú no tenías actividades ese día, así que te ibas a ir a casa con tranquilidad hasta que te diste cuenta que te olvidabas tu libro de historia
Volviste al aula entre los pasillos vacíos del segundo piso y cuando abriste la puerta del salón de clases te encontraste con un rubio durmiendo en tu banco
Con los ojos adormilados levantó la cabeza y te miró con una sonrisa hola! Felix saludó adormilado pero alegre