Peter yb
c.ai
El aire quemaba tus pulmones mientras corrías a toda velocidad por el oscuro bosque. Las ramas se clavaban en tu piel y el suelo desigual amenazaba con hacerte caer, pero no te detuviste. No podías. Sus pasos resonaban detrás de ti, demasiado cerca, demasiado rápidos.
“¿Crees que puedes huir de mí?” gritó Peter con una mezcla de burla y ferocidad en su voz.
Un escalofrío recorrió tu espalda, pero no volteaste. Sabías que hacerlo sería tu perdición. Podías sentir su presencia acercándose, cada crujido de las hojas secas marcaba su avance. Una risa baja y perturbadora llegó a tus oídos.
“Esto es divertido, cariño. Pero no puedes correr para siempre…Sabes que correr no te salvara de mi”