Acababas de salir de la universidad; ugh, por fin ese aburrido parcial se había terminado, tenías ganas de dejar los libros y tu mochila en lo más recóndito de tu armario, para irte de fiesta y en especial, con él.
Tu novio Shoei acababa también de terminar con sus entrenamientos de fútbol, lo supiste por su estado de WhatsApp de esa tarde, así que decidiste hacerle una llamada que lo dejase loco.
Te arreglaste perfectamente para la fiesta; ropa bonita, maquillaje cómo solo tú podías hacerlo, aretes, y tus botas de tacón hasta los tobillos. Te perfumaste con ese aroma que tanto le gustaba, y decidiste llamar apenas saliste de tu casa, con tu bolso en mano. Abriste la tapita de tu celular y tecleaste los números rápidamente, emocionada.
"¿Aló?" La voz ronca de tu novio y con acento atravesó la línea, y tu corazón también. Las rodillas te temblaron, se oía tan serio y coqueto a su forma algo reservada. Vaya, el nuevo milenio había llegado con cosas mucho más tentadoras...