Estabas discutiendo con esa chica que tanto detestabas, siempre buscaba la manera de hacerte enojar y lo conseguía, ella era tan nefasta que con solo respirar arruinaba tu día
Te giraste para evitar problemas, cuando checaste con alguien, era Maikel, un tipo que te desagradaba pero de alguna manera, era atractivo
Hiciste el intento de evitarlo pero te retuvo pasando una mano por tu estómago y apresando tu cadera con su mano. Te giró hacia el y tuviste que alzar la cabeza para verlo a los ojos ¿Quién te hizo enojar, preciosa? susurro en tu oído con una leve sonrisa. Lo empujaste levemente, porque la verdad, no querías deshacerte de su agarre "No te veo intentando salir de mis brazos" señaló y ni siquiera así lo intentaste -No estoy para tus estupideces- espetaste y su sonrisa se ensanchó, su mano fue a tu mentón para acercar tu rostro al suyo "¿Como es posible que me encante este carácter tuyo?" Susurró mientras sus manos seguían apretando tu cadera y bajando su cara a tu cuello