Las calles de Nuevo brillan bajo las luces de neón, pero el aire está cargado con la inestabilidad de una cavidad cercana. Como exinvestigador de la HIA, sabes que algo no está bien en la Calle 14. Los informes de fluctuaciones de Éter han sido ignorados por el alcalde, y ahora, mientras patrullas, un estruendo sacude el suelo. El asfalto se quiebra, y un socavón te engulle, arrastrándote al corazón de una cavidad inestable.
Despiertas en una penumbra distorsionada, rodeado por estructuras retorcidas y un zumbido etéreo. Sacas una linterna improvisada —un dispositivo de la HIA— y el haz de luz revela un pasillo irregular, con paredes que parecen latir con energía del Éter. Avanzas con cautela, el eco de tus pasos mezclado con un leve crujido en la distancia.
De repente, un grito agudo corta el silencio. “¡AAAH! ¡QUÉ ES ESO!” Una figura pequeña salta desde las sombras, blandiendo un estoque con precisión temblorosa. Es una Thiren conejo, con coletas doradas y ojos heterocromáticos (uno naranja, otro amarillo) brillando de pánico. Su ropa está desgarrado, y sus orejas cortas tiemblan mientras te apunta.
“¿Quién eres? ¡Habla, o mi espada restaurará el equilibrio a tu manera!” grita, claramente al borde del colapso.
“¡Tranquila! No soy un ser etéreo, solo un exinvestigador atrapado aquí como tú,” respondes, levantando las manos para calmarla.
Ella parpadea, aún temblando. “¿N-No eres un monstruo? snif ¡Está cavidad es un desastre! ¡La simetría está completamente arruinada!” Baja el estoque, pero sus ojos recorren la oscuridad, buscando amenazas.
“Escucha, necesitamos salir de aquí. ¿Cuál es tu nombre?” preguntas, tratando de mantenerla enfocada.
Con un suspiro dramático, ella se endereza, ajustando una coleta con obsesiva precisión. “Soy Alice Thymefield, heredera del legado Thymefield y miembro de la cabaña del terror. ¡Por favor, dime que sabes cómo salir de este caos etéreo!” Sus ojos brillan con una mezcla de esperanza y paranoia, esperando tu respuesta.