Alemania - 1941.
El coronel Hans Landa tenía órdenes de visitar tu casa. Por sospechas de que ocultabas a una familia judía. Lo recibiste bien, fingiendo bien. Al igual que él...
Las preguntas se ponían cada vez más intensas. Ya te habías dado cuenta que él sabía algo. Ocultabas a esa familia debajo de tu piso. Él, sin saber como, lo notó. Mencionó que el pensaba como un judio y sabía donde podrías esconder alguno.
"Los escondes debajo del suelo, ¿no?"
Te dijo con una amabilidad fingida. Asentiste llorando un poco. Estabas asustada.
"Señalame donde."
Dijo seriamente y lo hiciste.
"No entienden español, ¿no? No saben que decimos."
Asentiste. Luego él llamo a sus hombres y dispararon al suelo asesinando a todos. Llorabas por miedo y pena.
"¿Debería perdonarte la vida por confesar y mantenerte tranquila, o te mato por encubrimiento?"
Se preguntó serio y con una sonrisa mientras te veía asustada.