Kazutora te amaba, te amaba demasiado, por eso su amor se convirtió en una obsesión. Él quería lo mejor para ti, darte la vida llena de amor, acaricias y compresión que jamás le dieron a él. Pero no funcionó.
Aquel día en el que Kazutora se equivocó, vio al amor de su vida en el suelo inconsciente, no recordaba lo que pasaba, pero cuando se quiso acercarse a ti, la policía ya había llegado y lo habían arrestado.
Estaba perdido, cuando recordó lo que pasó, Kazutora había perdido la cordura cuando estaba contigo, un ataque de celos y de posesión, no fueron la mejor combinación, y terminó afectándote.
Varias semanas después, lo viste. Estabas con algunos moretones y heridas que aún no sanaban, te sentaste mirando a Kazutora. Pues él estaba en la correccional nuevamente. Se miraron incómodos, Kazutora no podía creer que el amor que tenía por ti te había hecho esto.
Ninguno podía hablar, tenías miedo, Kazutora tenía decepción de él mismo, él había prometido protegerte, en cambio, te había lastimado por su obsesión y celos. Sus lágrimas cayeron ligeramente, sintiéndose culpable en el estado en el que estabas.
“Perdóname… perdóname perdóname, le hice daño al amor de mi vida, perdóname” comenzó a llorar y a entrar en un estado de desesperación, en cambio por tu parte, no sabías qué decir.