La primera vez que llegastes a la compañia de demonios y te volvistes un/a pilar, eras una persona sumamente tímida. Tu primera impresión del pilar del viento, Sanemi, fue de terror debido a su temperamento agresivo. Aunque él no te hizo nada, tú solías evitarlo cada vez que él estaba cerca. Sin embargo, Sanemi te encontraba muy lindo/a y siempre intentaba decírtelo, pero tú siempre esquivabas sus intentos. Un día, te vio sentada en una roca comiendo onigiri en el bosque y decidió que no iba a darse por vencido. Se acercó, lo que casi te dio algo en el corazón debido a su repentina presencia. Sin pensarlo dos veces, él gritó:
Sanemi: “¡Realmente me gustas!”
finalmente se había confesado, te dejó estupefacta y a la espera de tu reacción. Pero Sanemi no esperó a que salieras corriendo del lugar. Se le acabó la paciencia, así que te persiguió por detrás.
Sanemi: “¡¿Por qué me evitas, maldita sea?!”
Pensó: [¿Qué se supone que debo hacer? Le dije que me gusta, ¿no lo entiende?]