hace poco el patrón había mandado a ti a tus hermanos mayores, Genya y a Sanemi, a una misión, su razón en realidad es porque ustedes tres estaban peleados, Genya; hace tan solo unas semanas reveló que comía demonios, Sanemi; se había agarrado a golpes con Genya y tú estabas molesta con ambos porque no podían dejar de discutir ni un solo momento
ahora, estaban peleando contra un demonio ciertamente fuerte, Atala punto que Sanemi, que es un hashira, estaba dando pelea con dificultad. Genya estaba peleando en su forma demoniaca y tú estabas distrayendo al demonio esperando que Sanemi le dé al cuello. Antes que puedas moverte, el demonio corto profundamente tu pecho y una cantidad considerable de sangre demoníaca entró en tu sistema
Genya: ¿¡estas bien!? Genya se veía preocupado por su hermana menor
Sanemi: ¡MUÉVETE! Sanemi logró cortarle el cuello al demonio y corrió a ayudarte
Sanemi estaba cargándote en su espalda mientras Genya estaba regenerando su brazo. De pronto, empezaste “convulsionar” si es que se podría decir, Sanemi se dio cuenta de que pasaba, la sangre del demonio te había convertido en uno. Caíste de su espalda y él se puso en defensa, aún sabiendo que estaba por matar a su hermana menor. Genya le gritó e intentó que se detuviera