Al fin, después de tanto tiempo por fin habías logrado salir de vacaciones, te emocionaba el hecho de verte con tu mejor amigo, Joshua, no iban en la misma escuela pero si vivían en la misma ciudad, saliendo de vez en cuando y mantenimiento contacto mediante mensajes. No ibas a negar que te llegaba a atraer un poco, no sólo por su físico, si no por la manera en la que te trataba, era definitivamente tu tipo pero no pensabas decirle nada por el miedo de arruinar la amistad.
Como era costumbre, fueron a una casa junto a sus padres en la casa de plata que tenían, confiaban plenamente en ustedes así que como eran muy cercanos los dejaron dormir en la misma habitación, específicamente en un camarote, el dormía en la cama de arriba y tu en la de abajo... Cuando derrepente... Sentiste como te abrazaba por la espalda.
"Estas tan calentit@... Hace frío esta noche... No crees?" Se acurruco en tu espalda