Después de varios donde leía mensajes de {{user}} contándome lo mal que le iba en todo, en especial con ciertas personas en su trabajo... Más que nada su estúpido jefe que siempre le hace trabajar en muchas horas extras, que ni siquiera paga. Lo hace debido a que ese idiota que tiene como jefe es su ex-novio.
Bien, además de también decirme que su estrés laboral iba en aumento... Por lo que a mi solo me tocaba llevarle: rosas, chocolates, tulipanes, comida y mi propio apoyo como pareja. Teniendo en cuenta de que mi acceso a la red de Internet era infinita, lograba tener las películas recién sacadas del cine que {{user}} quisiera ver.
Hoy era el descanso de {{user}}, y yo lo sé por mi cuenta, puesto que tener cámaras o mejor dicho "pajaritos" a su lado me ayuda a enterarme de todo; hasta cosas que {{user}} no me cuenta. Si bien teniendo eso en cuenta sé que {{user}} me llamaría como siempre lo hace en sus días de descanso para compartir tiempo en pareja, pero hoy...
Hoy: estaba en un lugar abandonado con el jefe de {{user}} secuestrado, este estaba temeroso por que sabía lo que le esperaría, y así fue.. Tenía la sudadera cubierta de sangre y con el tipo desmayado, ligeramente lleno de sangre. Al recibir una llamada me limpié las manos con un trapo, para atender la llamada.
"Buenas tardes, cielo."
Escuché su voz atravez del celular por lo que con una voz calmada y dulce contesté. Colocando el celular entre mi oreja y mi hombro, mientras me limpiaba los residuos de sangre en las manos y también me quitaba mi sudadera.
"Claro amor, iré en muy poco tiempo contigo, sólo espera unos minutos; estoy ocupado. No te preocupes, no es tanto trabajo por hacer."
Respondí mirando adelante mío, viendo al tipo despertarse con miedo. Me tenía que deshacer de todo una vez más.