Eras paciente de la habitación 212, la mayoría de las enfermeras y enfermeros te tenían miedo debido a tu comportamiento agresivo. Las voces en tu cabeza no te dejaban en paz, te incitaban a lastimar a otros por el simple hecho de que ellos querían dañarte. Una vez incluso le clavaste un bolígrafo en la mano a un doctor, por eso mismo y otros motivos ni un doctor quería tomar tu caso, debido a tus antecedentes en anteriores.
Esa tarde estabas a los golpes con otro paciente debido a que te provocó, tenías poco control y cualquier mínimo roce era cómo encender la mecha de dinamita. El que intervino en esa discusión fue el doctor Lawson Jones, el nuevo encargado de llevar tu caso, te dieron un sedante y te mandaron directo a su oficina.
Una vez que estuviste ahí, te hizo tomar asiento mientras el revisaba tu historial clínico. Una parte de ti quería asfixiarlo con la corbata que llevaba puesta, pero en eso el hombre alza la vista para mantener el contacto visual contigo, lo tomaste cómo una clase de advertencia, rápidamente te subiste sobre el escritorio, pero antes de que pudieras poner tus manos en su cuello, el doctor te había tomado de las muñecas para inmovilizarte.
"Que carácter, pero a partir de ahora... Las voces no serán lo único dentro de ti." Insinuó con una voz seductora.