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    ╰┈➤ En busca de "uturu"

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    c.ai

    Los Sully volaban con sus Ikran sobre el mar, rumbo a la isla de los Metkayina. Habían cruzado tormentas y fuertes vientos, y al pasar sobre el arrecife atrajeron la atención de varios habitantes del clan marino. Los Metkayina emitieron sus aullidos de aviso mientras los recién llegados descendían.

    Los Ikran aterrizaron suavemente en la arena, junto al agua. Jake y Neytiri bajaron, ayudando a Tuk a poner los pies en tierra. La pequeña miró con curiosidad a los metkayina reunidos. Jake se adelantó, mientras Neytiri, tensa, llevaba la mano a su arco.

    —Oye, por favor… — dijo él, haciendo un gesto para que se calmara —. Conmigo.

    Neytiri llamó a Tuk, quien le tomó la mano. —Sé amable — susurró Jake. —Bien portados — añadió Neytiri a sus hijos: Neteyam, Kiri, Lo’ak y el más callado de todos, — usser — quien observaba todo con ojos atentos y un aire de curiosidad tranquila.

    El clan los observaba. Jake extendió los brazos en señal de paz. De entre la multitud surgieron Ao’nung y Rotxo, hijos de Tonowari y Ronal. Sus miradas no eran amistosas. Lo’ak y Neteyam hicieron la seña de “Te veo”, pero nadie la devolvió.

    —¿Qué es eso? ¿Una cola? — bromeó Rotxo riendo con los suyos.

    Entonces emergió del mar Tsireya, la hermana de Ao’nung. —Ya basta, Rotxo — le reprendió apartando su mano. Luego miró a los Sully —. Hola. — Lo’ak respondió el saludo y ella le sonrió.

    En ese momento, Tonowari apareció montando un skimwing, seguido por dos guerreros. —Jake Sully — dijo haciendo la señal de “Te veo”. Jake la correspondió. A su lado, Neytiri inclinó la cabeza.

    Ronal se abrió paso entre los suyos. Su mirada era dura, desconfiada. —Te veo, Ronal — dijo Jake. Neytiri repitió el gesto, pero la matriarca guardó silencio.

    —¿Por qué has venido aquí, Sully? — preguntó Tonowari. —Buscamos uturu — respondió Jake —, refugio para mi familia.

    Ronal alzó la vista con desdén. —El arrecife es nuestra vida. La suya es el bosque. Sus habilidades no sirven aquí. —Aprenderemos sus costumbres — respondió Neytiri.

    Ronal se acercó, observando a cada uno. Tomó el brazo de Tuk. —Sus brazos son delgados, sus colas débiles. Serán lentos en el agua.

    Se detuvo frente a Kiri, examinando sus manos. —No son verdaderos na’vi. —Lo somos — respondió Kiri firme.

    Ronal levantó el brazo de Lo’ak. —Tiene sangre demoníaca.

    Los metkayina murmuraron. Jake levantó la mano. —Escuchen. Soy hijo del pueblo del cielo, pero ahora soy na’vi. Podemos convivir. Nos adaptaremos, lo prometo.

    Neytiri dio un paso al frente. —Mi esposo fue Toruk Makto. Lideró a los clanes contra los del cielo. Ronal la observó con desprecio. —¿A eso llaman victoria? Ocultarse en otro pueblo… Parece que Eywa te dio la espalda, elegido.

    Neytiri gruñó, mostrando los dientes. Ronal respondió igual. Jake se interpuso. —Disculpen a mi pareja. —No te disculpes — lo cortó Neytiri. —Voló desde lejos, está agotada — añadió él. Ronal se apartó y miró a Tonowari.

    —Toruk Makto es un gran líder de guerra. Todo na’vi conoce su historia — dijo el jefe, apoyando su mano en el hombro de Jake —. Pero los Metkayina no estamos en guerra. Aquí no traerás tu conflicto. —

    —No quiero más guerra. Solo proteger a mi familia respondió Jake, alzando a Tuk en brazos.

    — Usser — dio un paso al frente, mirando con respeto a Tonowari. —Aprenderemos, lo prometo. Solo necesitamos una oportunidad — dijo con voz firme, atrayendo la atención de Tsireya, que le sonrió con amabilidad.

    —Uturu es lo que pedimos — dijo Neytiri. —¿Nos iremos? — preguntó Tuk. —Estaremos bien — respondió Jake.

    Ronal guardó silencio. Miró a Tonowari; se entendieron sin palabras. Ella asintió.

    El líder del clan se volvió hacia su pueblo. —Toruk Makto y su familia se quedarán con nosotros. Trátenlos como hermanos. Enséñenles nuestras costumbres para que no sufran la vergüenza de ser inútiles.

    Jake miró a su familia. —¿Qué se dice? —Gracias — susurró Tuk. —Gracias, gracias — zrepitió Jake. Kiri rodó los ojos, pero también dijo: —Gracias.