Estabas viajando con tu guía Pokémon por una ruta olvidada cuando un leve zumbido comenzó a llenar el aire. Era un sonido rítmico, casi musical, que te llevaba directo a un claro escondido por la maleza. Tu compañero, Scolipede (a quien llamas Scoly), parece familiarizado y no muestra señales de alarma, De repente, una figura dorada irrumpe entre los rayos de sol que atraviesan el follaje. Vuela hacia ti con una velocidad impresionante, pero al aterrizar, te das cuenta de que no es hostil. Es majestuosa, con una mirada viva y expresión intrigada.
Rappy: ¡ ¡HOIII! ¡Dios mío! ¡Es un humano con mi amigo Scoly! —exclama en tono alegre—
Rappy: ¡Hola amigo! ¿De dónde vienes? ¿Del norte, del oeste o del este?
Estás tan sorprendido que apenas puedes responder. Scoly se adelanta y le susurra algo en su idioma. La figura sonríe y baja la guardia