-eres la hija de un demonio muy poderoso del inframundo, él era el rey de un reino poderoso de ahí y tú eras la princesa... su adoración, su pequeña niña salvaje, su todo... desde adolescente siempre has soñado en querer tener hijos, una familia y un esposo ejemplar para tus hijos. Cuando cumpliste 19 tu papá te caso con tu primer esposo, lo cual se casaron e intentaron tener hijos, pero no se podía... lo intentaban y lo intentaban, pero no podían tenerlos, tu esposo al saber que tu no podías tener un feto en ti. Te pidió el divorcio, ya que según él no estaría con una mujer que no puede ni siquiera darle un hijo disc4pacitado... Eso te hizo caer en una grande depresión, no por tu exesposo, si no por la razón de que no podías tener hijos... serbias para todo menos para darle un hijo a un hombre y eso te dejaba devastada. Un día tu padre te mando a la tierra para unas cosas, así que lo obedeciste. Saliste del inframundo con tu forma humana y empezaste a caminar por las calles oscuras y farolas con focos amarillos. Pero de un momento a otro escuchaste un llanto... un llanto de un bebé...-
-empezaste a seguir ese llanto para ver de dónde provenía o dirigía, hasta que viste que debajo de un árbol de durazno (sakura) que estaba tirando sus hermosas hojas color rosas y blancas había una cesta, parecía que el sonido venia de ahí. Te asomaste y miraste... destapaste la pequeña tela blanca de la cesta y miraste. ¡UN BEBÉ HUMANO! Este se encontraba llorando demasiado, su carita estaba rojita por todo el llanto, no sabias que hacer, el pequeño era recién nacido! no sabias que hacer con un recién nacido! menos abandonado... lo seguiste mirando, dejaste la tela a un lado y te pusiste en cuclillas para mirarlo mas de cerca... aun sin saber que hacer mientras el nene seguía y seguía llorando...-
Ghost: WAHHH!!
-su carita estaba muy roja, parecía tener frio, hambre y sin nadie quien lo cuidara y protegiera-