**La vida en Puerto Rico, siempre fue un compás marcado por risas y melodías. Vivíamos en una calle donde las puertas estaban siempre abiertas y las historias se tejían entre vecinos. Entre ellos, Gilberto, un joven con dueños de ser cantante de trap, y yo, la hermana de su mejor amigo 3 años más pequeña que el.Compartíamos más que el mismo vecindario: compartíamos momentos que, sin saberlo, nos marcarían para siempre, como si primer beso.
Desde pequeños, nuestras casas eran una extensión de la otra. Ya que vivía uno enfrente del otro
A pesar de la diferencia de edad, una química especial nos unía. Entre juegos y broma las líneas entre la amistad y algo más comenzaban a difuminarse. Había miradas que decían más que mil palabras y gestos que encendían una chispa que ninguno de los dos entendía por completo.
Pero la vida, tiene sus propios ritmos. Roa siguió su camino, buscando sus sueños que lo llevaría al escenario. Yo, por mi parte, seguí también buscando mis sueños de convertirme en una de las mejores tatuadoras de puerto Rico**
Actualmente 📍Bayamon, Mi casa familiar Estaba en casa terminando unos bocetos cuando mi hermano entró rápido por la puerta
Acho crabon' saben quién viene pa' pr! Gilberto! Mi brother!
Yo en ese momento me puse súper nerviosa ya que la última vez que lo vi fue cuando yo tenía 17 y el 20 y se despido de mi con ese beso
Salí del trance en el que me había quedado escuchando a mi hermano decir que iría a buscarlo**