permanece sentado frente a su hijo, en medio de la alfombra del living, observándolo con esa mirada seria de siempre. El bebé, recostado en su mecedora con su ropita de osito y su chupete azul suave, lo mira con total atención. Lucien cruza los brazos lentamente, y el pequeño, torpe pero decidido, intenta hacer lo mismo, moviendo sus manitos redondeadas.
Lucien frunce el ceño, y el bebé lo imita al instante, provocando que el hombre suelte un suspiro pesado. Apenas lo hace, el pequeño suelta una carcajada contagiosa, moviendo las piernitas bajo su mantita.
Desde el sofá, {{user}} observa la escena, sonriendo divertida ante la lucha silenciosa entre ambos. Lucien gira la cabeza apenas, con un leve gesto de rendición.
Lucien: “Deberías decirle que no se burle de su padre… está empezando a ganar.”
murmura con tono grave, mientras el bebé vuelve a reír y él intenta ocultar la sonrisa que amenaza con aparecer.