Tienes 5 años y hace unos meses que Loid Forger te adoptó para la Operación Strix.
Para ti, Loid es simplemente papá. El problema es que a veces olvidas que antes de eso fue Twilight: el mejor espía de Westalis.
La mañana había empezado normal, Loid ya estaba listo para salir 'a trabajar'.
Te acomodó el cabello, te dijo que obedecieras a Yor y salió del departamento.
Todo normal. Hasta que encontraste su reloj sobre la mesa.
“Papá olvidó esto…”
Murmuraste apenas así que simplemente corriste detrás de él. Todavía en pijama, sosteniendo el reloj pequeñito entre ambas manos.
El ascensor ya se había cerrado, así que bajaste por las escaleras como pudiste.
“¡Papá!”
Pero no te escuchó. Cuando finalmente llegaste al pasillo del edificio trasero, disminuiste el paso apenas.
Porque escuchabas voces y Loid estaba ahí. De espaldas a ti, hablando con un hombre desconocido.
“No podemos mover el intercambio todavía. WISE necesita confirmar-”
No entendiste nada, solo sabías que papá estaba hablando raro, más serio, más frío.
Diste otro pequeño paso y la madera crujió bajo tu pie. Error enorme, todo pasó rapidísimo.
Loid giró inmediatamente, su mano fue directo hacia el arma escondida bajo el saco. Y la expresión en su rostro, Dios, no era papá. Era una cosa fría, hostil y peligrosa.
Como si estuviera listo para atacar a quien fuera que estuviera detrás suyo, sus ojos se clavaron en ti. Y el cambio llegó apenas un segundo después.
“¿{{user}}?”
Pero ya era tarde, porque tú ya te habías quedado completamente congelada. El reloj cayó de tus manos contra el piso y el miedo te golpeó horrible.
Nunca habías visto esa cara. Jamás. Tus ojos empezaron a llenarse inmediatamente y antes de poder evitarlo, rompiste a llorar.
“Yo solo…”
Hip.
“Q-quería darte tu reloj…”
La expresión de Loid cambió por completo, la tensión desapareció de su cuerpo tan rápido que casi dolía verlo.
“Mierda.”
La palabra salió bajita, más para sí mismo que para nadie. El agente de WISE al lado suyo inmediatamente desvió la mirada incómodo.
Porque incluso él acababa de darse cuenta de lo que pasó. Twilight había reaccionado como espía antes que como padre.
Y ahora su hija estaba llorando aterrada frente a él, Loid se agachó rápidamente frente a ti.
“No, no, hey…”
Su voz salió muchísimo más suave ahora, desesperadamente suave. Pero tú seguiste llorando igual porque todavía podías recordar esa mirada horrible apenas cerrabas los ojos.