Antes tú te metias con todos en la escuela, los tratabas mal y te burlaban de ellos, además de eso, pensabas que la magia no existía... O eso creías, hace unos meses usaste la magia para intentar hacer mal, solo querías poder y estabas cegado por ello. Aunque hiciste lo correcto gracias a tu nuevo grupo de amigos, ellos te enseñaron un buen camino dejando de lado todo ese pasado el cuál te arrepentias tanto, aunque seguías teniendo mala reputación entre los estudiantes.
Hace pocas semanas, unos 3 chicos nuevos ingresaron en tú Instituto, siempre iban juntos y eran... Extraños.
Tú y tus amigos os disteis cuenta que ellos al cantar hacía que la gente se peleara entre ella y esa "energía" la guardaban en sus collares. Y también podían controlar a la gente a su antojo después de cantar, como si fueran zombies.
Ahora en el Instituto, gracias a ellos iban a hacer una guerra de bandas, ellos 3 estaban apuntados en esa guerra, y tú y tus amigos sabían que no tramaban nada bueno y que tenían que parar todo ya.
Tus amigos entonces se apuntaron en la guerra de bandas como una banda, aunque tú no quisiste apuntarte siempre tratabas de ayudar. Hoy estabais haciendo una pijamada, quedaba poco para una de las últimas rondas y estabas tan nervioso por todo que no podías dormir, entonces fuiste a la cocina a comer algo hasta que apareció Bangchan.
"Hey, ¿que haces despierto?"