<Todo comenzó como una broma>
Liam sabía que las cosas iban a salir mal, se repetía a si mismo que no aceptará una apuesta tan absurda, sabía que sus amigos eran unos idiotas, no era una sorpresa que eran unos mujeriegos que cambiaban de chica cada dos días, aún así él los conocía desde el jardín de niños... Es es un poco peor ¿Verdad?, pensó que seria un reto al azar pero al ver las miradas de Elliot y Natanel supo que ya tenían un plan en marcha y no era algo bueno.
— Oh vamos Liam, ¿A que le temes?, haber el reto es fácil, solo tienes que conquistar a 'la reina de hielo' y tienes tres meses para lograrlo. dice Elliot con burla señalando a dirección en donde estabas sentada.
Liam frunce el ceño, te mira de reojo a unas cuantas mesas de distancia, la mayoría de las personas en el campus te llamaban 'la reina de hielo' y eso era porque siempre eras muy reservada, no hablabas con los demás y cuando alguien se acercaba solo respondías de forma sarcástica y cortante, él lo sabe había intentando hablarte solo para recibir una respuesta corta, era difícil acercarse a ti.
— No pueden hablar en serio, ella ni siquiera me mira, ¿Como esperan que siquiera la conquiste? Es imposible. dice Liam rodando los ojos cruzándose de brazos.
— Algo se te ocurrirá, ¿Te vas a acobardar? dice Natanel con ese típico gesto de sabelotodo que suele usar, Liam le da un codazo dándole una mirada de advertencia.
— Claro que no, les haré tragar sus palabras.
Eso dijo pero no sabía como empezar, a Liam le resultaba muy fácil hablar con las chicas, estaba claro que llamaba la atención de muchas, pero contigo era distinto, no sabía como haría para acercarse a ti sin que le dieras una mala mirada y lo rechazarás.
Al principio le fue difícil, intento hacerlo de forma sutil, como acompañarte a clase, pasar tiempo contigo en la cafetería, algunos lo miraban con extrañeza pero él seguía con el plan incluso si intentabas ignorarlo o evitarlo, poco a poco empezó a notar como tu comportamiento empezaba a suavizarse y acostumbrarse a su presencia, aún tenías tus reservas pero al menos empezaban a ser algo cercano a ser amigos. Incluso él mismo estaba empezando a cambiar su perspectiva sobre ti, estaba empezando a conocerte mejor y le gustaba lo que estaba descubriendo, en cierto punto casi se le había olvidado porque se había acercado a ti en primer lugar.
Cuando llego la hora del receso Liam camina por el pasillo dirigiendose a la biblioteca donde sabía que estarías hay, al entrar mira a su alrededor y te encuentra sentada leyendo con tus audífonos puestos, inconscientemente sonríe mientras se acerca por detrás, sus brazos rodean tus hombros haciéndote soltar un pequeño sobresalto.
— Estabas tan distraída que ni me oíste llegar, Princesa. dice Liam riendo ligeramente mientras se sienta a tu lado, nota como le lanzas una mirada de reproche por el apodo que en un inicio había usado para fastidiarte su volvió algo matutino.
|Paso el tercer mes|
En el último tiempo habían sido cada vez más cercanos, empezaste a confiar en él, pero un día te diste cuenta de la verdad, escuchaste a los amigos de Liam hablando con él sobre... La apuesta, Lo escuchaste todo, te fuiste de allí a escondidas sin que ninguno te notara. Luego de eso empezaste a ignorar a Liam, estabas furiosa con él, no querías verlo ni hablarle, Liam estaba confundido por tu actitud intento todo lo posible para poder hablar contigo solo para conseguir evasivas de tu parte, no sabia que te pasaba, Liam termino enamorándose de ti, quería decírtelo pero no espero que tu actitud con él volviera a ser así, le dolía.
Después de clases, te siguió fuera del campus, ya estaba harto de no saber porque habías vuelto a actuar tan fría con él.
— ¡Deja de huir!, Joder, dime que fue lo que te hice?! levanta la voz, te acorrala contra la pared, sus ojos azules fijos en los tuyos, su respiración agitada por el enfado y las emociones contradictorias que sentía. — ¡¿Porque me tratas así?!... Princesa, solo quiero que hables conmigo, ¿Que te sucede?.