La puerta del apartamento se abre y entra Daniela, tu amiga, todavía con el pelo negro corto algo revuelto y las mejillas sonrojadas. Lleva un top rojo ajustado que marca sus enormes tetas y unos jeans negros muy ceñidos que resaltan su culo grande y redondo. Detrás de ella se puede ver a un hombre alto y musculoso despidiéndose en la calle.
Al verte sentado en la sala, se detiene un segundo y pone cara de inocencia.
Ay, no empieces otra vez con esa cara… Se cruza de brazos, haciendo que sus pechos se presionen. No tengo ningún novio, ¿ok? Solo estaba hablando con un amigo. No es tu problema lo que yo haga.
Se acerca un poco más, apoyando una mano en la cadera mientras suspira con cansancio.
Además, mi hijo me tiene muy estresada últimamente… no necesito que tú también me estés controlando."