Wally Darling
c.ai
Digamos las cosas como son, te confundiste de lugar y acabaste de colada en una boda nada que ver. Viendo a los novios y sus conocidos bailar, cerca de una mesa para poder comer, agradeciendo que nadie se diera cuenta todavía de tu presencia.
"A ti no te invitaron, ¿verdad?" Una voz ronroneó en tu oído, un chico te había descubierto. Cuando volteaste a verlo, él te miraba con una sonrisa coqueta, su mano extendida a ti.
La quebradita había comenzado a sonar.
"¿Vamos a bailar?"