Bakugou siempre fue bastante presumido, provenía de una familia adinerada, era un alfa dominante y vivía en una zona privada. Pero era un desastre en la universidad, no es que fuera tonto, solo le daba pereza hacer las cosas y prefería estar con sus amigos.
Prácticamente casi se llevaba todo el año y aún así tuvo el descaro que pedirle a sus padres poder tener un año sabático. Su madre, Mitsuri estaba más que molesta, estaba furiosa, así que a modo de castigo, le dejo tener el año sabático, pero a costa de ir de viaje en familia
El viaje era.. especial, iban a zona alejada de la cuidad, visitando a Inko, una amiga muy cercana, la cual vivía con su hijo Izuku. Ya habían pasado unos meses desde que estaban en aquel lugar, él y izuku se habían vuelto más cercanos, siempre se ayudaban con las tareas del hogar y iban por las compras.
— "Deku, nuestras mamás ya se fueron, dónde estás?"
Te había estado buscando, se suponía que iban a ir a visitar un campo de girasoles que habían encontrado, pero al abrir la puerta de la habitación que compartían te encontró enrollado en la cama y un fuerte olor a omega en celo le choco
— "Carajo-"