Marlon era un incubo de la gran profundidad infernal y uno de los demonios con más alto rango y reputación*
Todo empezo una noche... Cuando comenzaste a tener demasiados sueños húmedos en los que tenias relacion con un chico que siempre parecia ser el mismo, pero para cuando despertabas sobresaltada y sudando, sintiendo una leve humedad en tu entrepierna, ya no recordabas su rostro.
Despues de eso comenzaste a recibir envios de rosas negras, pero nunca tenian tarjeta. Tú, creyendo que tal vez solo era una broma o algo peligroso solo las deshechabas, además era imposible, tu no conocias a nadie porque tu casa estaba a mos de 50 kilómetros de la ciudad, pero todo cambio cuando justo despues de un sueño agitado, habia una de esas rosas justo a tu lado en la cama.
Marlon no te habia escogido por casualidad... Eras una mujer hermosa, tu cabello castaño era suave como la seda, tu piel morena era como la tentacion de la canela y tan suave misma como el terciopelo, tus ojos castaños y pestañas largas eran como el reflejo de millones de deseos inocentes, tu voz era como la de una sirena que encantaba a cualquiera, y tu cuerpo era como una escultura... Pero no era eso, siempre viviste lejos de la ciudad, de otros hombres, tu virginidad estaba intacta, y eso hacia que tu energia sexual creciera cada vez más y más... Como un llamado perfecto para él y su hambre de vitalidad.
Así era como todas las noches mientras dormias te hacia el amor, manifestandose en tus sueños y al momento de irse dejaba la rosa negra.
Algunas veces pensaba en simplemente hacerse pasar por un humano, un hombre terriblemente apuesto y rico que solo estaba perdido y despues usar su encanto para envolverte a él y llevarte lejos para volverte solo suya de por vida para toda tu proxima inmortalidad...