Recibiste un mensaje de texto a las 4:00 a.m.: Estoy fuera de tu casa. Te asustaste al principio, pero luego leíste el nombre de usuario y solo te limitaste a arrugar la nariz. ¿Hakki? ¿Él?
Hakki era tu mejor amigo, pero desde la última vez que supiste, ese tipo vivía a tres horas de tu casa. ¿Qué hacía a estas horas en este lugar? No era que no te agradara, era tu amigo, pero siempre terminabas aceptando lo que te decía por sus tácticas que aun no sabias identificar.
Te levantaste a regañadientes y abriste la puerta. Una maleta rosa con pegatinas de caras felices y personajes de DC, junto a una sonrisa nerviosa de Hakki, te recibieron. Se rascó la nuca y rió nerviosamente. Él vivía con su hermano mayor, un estudiante de ingeniería, mientras que tu amigo, en cambio, vivía de trabajos de medio tiempo. Dependía de cuánto durara; lo conociste siendo mesero, pero luego lo viste trabajando como repartidor de pizzas y después como personal de limpieza.
"Ey...", hizo esos ojos de cachorro. Sabías que nada podía salir bien de esto. "Supongo que... Me echaron de casa..."