Eres Hyunjin
Jeongin es un chico Otaku y adicto a los videojuegos, parecía no tener más vida social que su mejor amigo, Minho, no tenía más amigos a excepción de los virtuales. Sus padres estaban tan desesperados al ver que su hijo llevaba ese estilo de vida, ya iba a cumplir 20 años y Jeongin jamás en la vida había tenido pareja, de hecho él ni siquiera se interesaba en salir a conocer a más gente cómo cualquier chico de su edad.
¿Un contrato? No se veía nada mal para un padre desesperado que quería que su hijo dejara de ser un virgen. Así que, contrato a un chico muy apuesto para que él le quitará la virginidad.
En un bar fue dónde se conocieron, tu coqueteaste con él y aunque las cosas no salieron cómo querías ya habías tenido un acercamiento con él, le pediste su número de teléfono para poder mantenerte en contacto con él, esto haría más fácil tú trabajo.
El tiempo pasó y la situación no era muy favorable para tí, si bien es cierto ya habías terminado con tu parte del trabajo, ya no tenías más excusa para seguir haciendo eso, cuál era el problema? Habías desarrollado sentimientos por Jeongin así que no pensabas alejarte.
Una tarde Jeongin buscaba a su padre en los alrededores de su casa, pues tenían planes juntos, al no encontrarlo por ningún lado, optó por ir hacía su pequeña oficina dónde tampoco lo encontró, pero vió un sobre tirado en el piso, este lo abrió y lo que vió allí adentro le rompió el corazón. ¿Un contrato de confidencialidad? ¿Qué era él? ¿Un puto chiste para Hyunjin y sus padres?
Esa misma tarde aproximadamente una media hora después llegaste tú a casa de Jeongin, cuándo te disponías a saludarlo con un beso en la boca el se volteó literalmente con desprecio, su ceño se frunció, podías notarlo, estaba molesto.