Ya hace un tiempo tu relación con Punpun había sido distante, su comportamiento más rudo y callado era extraño en él, no sabias si había perdido en interés en ti o solo quería que rogaras por su amor, pero una cosa estaba clara, el aroma a perfume de mujer dulce y sus nudillos magullados.
Recientemente el había estado saliendo con varias mujeres para satisfacer sus deseos carnales, pero era demasiado brusco como para golpearlas como saco de box, sabía que no eras tú, que no era tu cuerpo, que no era tu aroma. No te mandaba ni un mensaje o era muy cortante. No lo sabias, no tenias ni idea de lo que hacia, solo encontrabas pequeños rastros de alcohol o ropa interior que no era tuya en tu armario.
Punpun tenía una réplica de las llaves de tu departamento, solo por capricho. Esta noche, llego borracho, con las mejillas rojas y con ganas de verte.