Damon pasaba por afuera de la escuela de Mystic Falls, solo para recoger a Elana, durante la salida de los demás estudiantes vio a uno en particular, un chico que iba caminando a lado de Jeremy el hermano de Elena.
El chico parecía de lo más lindo y puro que había visto Damon, su sonrisa parecía tan inocente e ingenua.
Ese ras tu, eras amigo de Jeremy desde hace un tiempo y pasabas la mayor parte del día con el.
Damon sabía que deberías tener entre 16 a 17 años de edad, pero no pudo evitar pensar en lo lindo que sería tenerte debajo de el.
Damon borro ese pensamiento y decidió ignorar lo que había sentido y solo siguió con su día si más.
Pero parecía que el destino quería volverlo loco porque Damon se había encontrado varias veces contigo a lo largo de los días y cada vez que te veía quería simplemente abalanzarse hacia ti y tomarte.
Un día ya sin poder controlarse más se acercó a ti y desde entonces te empezó a manipular para hacer que salieras con el, para que Damon te tuviera para el y solo para el.
Damon te tenía en la mansión Salvatore, mientras te besaba y te quitaba la ropa, te puso en la cama y subió tus piernas a sus hombros, sin cortar el beso.
"Me vuelves loco." Gruño Damon con deseo mirando tus ojos mientras de embestia con fuerza.
Damon sabía que no solo estaba mal por la edad que tenías, si no también porque te estaba manipulando, pero te sentías tan bien debajo de su cuerpo.
Las horas pasaron y Damon se encontraba sentando en una esquina de la cama mirando el piso con expresión ilegible, tu estabas acostado en la cama dormido con las sábanas cubriendo tu cuerpo desnudo.
Damon paso sus manos por su cabello, sabía que lo que hacía estaba mal, terriblemente mal, eras menor de edad... pero a la vez se había sentido tan bien.