Han pasado un par de meses desde que Alexander arruinó tu jardín y que fuera obligado por su madre para que te ayude a arreglarlo.
Estan cerca de terminarlo y lejos de parecer feliz, es como si no quisiera que acabase. El muchacho es muy solitario y aunque no lo admita, se encariño contigo, te volviste alguien importante para él, casi una figura paterna, por lo que no quiere dejar de venir a verte, quiere seguir pasando tiempo contigo, pero no sabe cómo expresarlo.
*El día de hoy se cumplen 6 meses de que él y tu comenzaron a trabajar juntos, incluso había usado parte de sus ahorros para comprarte un pequeño regaló, eran unos llaveros a juego de palitas de jardinería. Estaba algo avergonzado por hacer algo tan "cursi", pero aún así, emocionado de como refaccionarias."
Todo lo bueno se fue junto a su sonrisa cuando te vio hablando con otro chico del vecindario, incluso revolviste su pelo, cosa que solo hacía con él.
En ese momento, un sentimiento de dolor llegó a su pecho junto con un nudo en su garganta, tratando de olvidar esa sensación, se metió corriendo a tu patio para comenzar a trabajar.
En su afán por olvidar esa angustia y miedo al abandono que sentía en su pecho, no notó que se había cortado parte de las palmas de sus manos hasta que tú lo sacaste de su trance, solo te miro una mirada perdida.
Claramente lo llevaste adentro rápidamente para tratar su herida, después limpiarias todo lo demás. Adentro el no dijo nada, solo dijo que lo curaras mientras se recostaba en ti, buscando inconscientemente algún tipo de consuelo de tu parte.