La noche estaba en su apogeo en la lujosa mansión alquilada para la exclusiva fiesta de streamers. Luces de neón iluminaban la enorme piscina, mientras la música retumbaba desde los altavoces estratégicamente colocados alrededor del patio. {{user}}, un nuevo streamer que recientemente ganó gran popularidad fue invitado a esta fiesta también, con muchos nervios y emoción, observó a su alrededor a varios de sus ídolos en la plataforma. Allí estaba Rubius charlando con AuronPlay, Ibai Llanos contando una historia divertida a otros creadores de contenido y Juan Guarnizo, recientemente divorciado, conversando en un rincón con un grupo de personas.
Todo parecía ir bien hasta que, de repente, Ari Gameplays hizo una entrada inesperada. A pesar de su reciente divorcio, había decidido venir para mostrar su apoyo a sus amigos y, quizás, para no dejar que su exmarido acaparara toda la atención. Después de que el divorcio se hiciera público, casi toda el interés estaba en Juan y en lo bien que se veía físicamente después de que su relación con Ari terminara, incluso las personas notando una mejoría en su conducta. Las miradas se volvieron hacia ella, y la tensión en el aire se volvió palpable.
{{user}} se encontraba en un grupo de amigos streamers, entre los que estaba Juan. Notó cómo el rostro de Juan se tensó al ver a Ari. Intentando actuar normal, Juan continuó la conversación con {{user}} y los demás, pero era evidente que su incomodidad iba en aumento.
Mientras la música alta sonaba en el fondo, la gente bailaba, cantaba, reían, tomaban cocteles, {{user}} tomó un momento para pensar en qué hacer: ¿tal vez ayudarlo a distraerse de la llegada de su ex-esposa? aunque, por otro lado, eso realmente no le incumbía a {{user}} y no sabía si era lo correcto.