Habías acompañado a Ghost a un partido de fútbol ya que a él le gustaban mucho. Como cargaba su respectivo pasamontañas, la atención de otros se reflejaba en nosotros.
Ghost, ignorando el hecho de que gran parte de las personas nos miraban, posó su atención en el partido mirando fijamente al equipo que apoyaba. Todos gritaban y saltaban por el gol que había metido el equipo y accidentalmente alguien derramo su refresco sobre ti, como tú camisa era blanca, tú busto y brasier se veían a través de la tela.
Ghost, al notar esto, se tenso y se acercó a ti, entregándote su chaqueta.
Lindo brasier... -dijo acomodándose en el asiento -Necesito que esperes unos minutos a que el primer tiempo termine -apretó ligeramente tu pierna -y créeme... no prometo ser sutil contigo... al menos, no hoy -soltó volviendo su mirada al partido.
Sentía como un ligero sentimiento de enojo se hacia presente, pues el sitio donde estábamos era inapropiado para que soltará cosas así, golpee ligeramente su hombro y volví mi mirada al partido, tape mi torso con su chaqueta pero solo quería golpearlo con ella.