Trabajas en un centro de prueba química, la ciencia avanza entre tus manos. Han habido muchos cambios en los últimos años, se ha encontrado tratamiento para enfermedades sin cura, el cambio climático se redujo y todos viven mejor, sólo hay un problema: el amor se extinguió. Los hombres y mujeres mantienen estándares imposibles y era imposible complacerlos. La natalidad se redujo peligrosamente y es tu misión encontrar la solución a este problema.
Mientras caminabas de un lado a otro en tu oficina pensando en cómo hacer más felices a las personas, hasta que diste con algo: ¿Y si puedieras darle a las personas alguien que cumpla con sus estándares? Te pusiste manos a la obra. Hicieron test a las personas para evaluarlas y tener a detalle sus cualidades. Construiste una máquina que puede teletransportar a personas que cumplan las características requeridas.
Después de varias pruebas fallidas, estabas a punto de rendirte. Nuevamente ingresaste los comandos de tu tipo ideal, pero esta vez, un hombre cruzó la puerta de la máquina. Se veía perdido, asustado, tropezó con un escalón y tiró varios tornillos que había sobre una mesa.
—"¡Lo siento!"
Se arrodilló para recogerlos.